viernes, 20 de enero de 2012

Reciclando

Lo siguiente formó parte de un "artículo" para una "revista de música" que presenté (junto a un compañero) como t.p. final en un curso de diseño editorial. Obviamente lo importante del trabajo era el diseño, pero como el tema me encanta no pude resistirme a escribir personalmente los comentarios de los discos.

El artículo consistía en una suerte de top 10 de discos preferidos, como si yo fuese palabra autorizada para hablar de música.

Esto fue lo que escribí en ese momento. (Hoy, un par de meses después, me doy cuenta de que debería meter algún disco de Oasis).


Mis 10 discos fundamentales

Escribir sobre mis discos favoritos? Si fuese por mí me la pasaría hablando de mis preferencias musicales.

Personalmente me siento un curioso. Me gusta escuchar cosas nuevas y suelo jactarme de escuchar a muchos artistas que la mayoría de las personas desconoce. Soy adepto del método de la bola de nieve, escucho un artista y voy enlazando discos. Suelo decir que, a diferencia del común de la gente, yo elijo qué escuchar y qué no.

Me cuesta mucho descubrir algo bueno de la radio o de ver videos en Mtv. Casi diría, y perdón si alguien se ofende (en realidad me vale muy poco), que lo que los distintos medios musicales promueven es pura basura o, en un número importante de casos, carece de calidad. Que se piense en la música como algo comercial es algo que me apena. No voy a ser idiota y hacerme el desentendido de la cuestión eje de esta sociedad. Por la plata baila el mono dicen, no? Pero a mi modo de ver las cosas hay formas y formas. Todo radica en la genuinidad del artista. Y uno con el tiempo aprende a darse cuenta de quién hace las cosas por amor a la música y quién las hace por amor al billete. Y lamentablemente todo lo que tiene difusión apesta a billete. Yo propongo un  “Basta de prostituir a la música”. O cortemos con el préstamo de significados y no llamemos música a aquello que no lo es. No estoy en contra de que se lo llame entretenimiento y el que quiera disfrutar de tales productos que los disfrute, a ellos les digo Chapeau!; pero no mezclemos las cosas. La música es la música. Tíldenme de elitista, de ortodoxo, pero con la música no se jode. Hay muchas cosas que no me gustan pero que aun así soy capaz de reconocerles el mérito. Pero lo que no es música, no es música. End of the discussion.

Se va a notar a la legua que mis preferencias pendulan hacia un tipo de música en particular. Y lo defiendo a capa y espada. Para mí no hay nada más grande que The Beatles. Pueden intentar meterme otra idea en la cabeza, pero ya les aviso que sería inútil.

Ahora, con ustedes, los elegidos. Que lo disfruten.


1-The Beatles - Abbey Road (1969)
And in the end the love you take is equal to the love you make…

No es un disco. Ni siquiera es música. Es mucho más que eso. Es la obra de arte total. Abbey Road resume todo. Con él, el pasado deja de tener sentido. Inicio y final. Ya está todo dicho.

En los papeles, fue el último disco de The Beatles como The Beatles. Y aunque las despedidas nunca son gratas, en este caso quien escucha entra en trance y quiere repetir el momento una y otra vez. Hasta la locura.

Es la pieza de colección definitiva. Perfecta por donde se la vea. Diecisiete tracks. Cuál es el mejor? Ninguno. Cuál es el mejor?  Todos.

En apenas pasados los tres cuartos de hora dan cátedra, individual y colectivamente, y enseñan de qué va el verdadero rock. Cuarenta y siete minutos, veintitrés segundos de pura genialidad.

No voy a obviar la cuestión de por qué Abbey Road y no Sgt. Pepper´s. El sargento es otra bestia, gigantesca. (A estas alturas no tiene sentido comparar entre obras beatles; qué queda por hacer cuando todo es perfecto?). Tiene una de las mejores canciones de la historia -A day in the life- y rompió con todo no sólo en materia musical. Rompió absolutamente con todo. Rompió con el mundo. Sgt. Pepper´s cambió la historia. Y todo como parte de lo que Paul dijo un “intento” de hacer un disco parecido a Pet Sounds  de The Beach Boys, otra obra maestra de la música popular.

Pero volviendo al tema, Abbey Road me da más sentido de totalidad. Ojo, es una apreciación personal. En gran parte por el medley ese que se genera en la segunda parte del disco y que es un cóctel rompecabezas. O para que se entienda mejor: destroza cabezas.

Abbey Road es un paseo por la geografía de la música y de las sensaciones. Se le canta al amor, a la vida y a la muerte, a la locura, al espíritu, al universo. Se le canta a cuanta cosa  uno pueda imaginarse, y todo eso a través de una increíble armonía y equilibrio.

Desde la construcción del disco como tal, sólo se puede decir que se trata de un trabajo impecable. Desde el disco como pieza de arte, lo veo insuperable. Es la justa despedida. No por capricho es el último disco genuinamente beatle. No es casualidad que tenga la última canción que The Beatles grabaron juntos y que ésta se titule The End. Todo estaba finamente orquestado, y el mensaje fue claro: al final, el amor que recibís es igual al amor que das.

2-Bob Dylan - Highway 61 Revisited (1965)
Y un día se hizo la electricidad…

Este es el disco en que Dylan deja de ser Dylan para transformarse en Dylan. No se entiende la diferencia? La historia es así: el pasaje de lo acústico a lo eléctrico; que le valió al pobre Bob más de una abucheada, y hasta que lo traten de Judas y traidor.

De este tiempo es el mítico suceso del Newport Folk Festival en el que uno de los organizadores quiso agarrar a hachazos los cables de los equipos de la banda. De estas épocas también se recuerda el “I don’t believe you. You’re a liar… Play it fuckin’ loud”, hito de la música popular.

Con este disco se forjó el adjetivo “dylaniano”. Es el comienzo de mucho de lo que sería Dylan después y mucho de lo que el resto de los mortales tan sólo soñarían con imitar. Canciones tremendas, ya no de protesta y denuncia de matiz social, pero sí de denuncia contra demagogos, hipócritas, caretas; en fin, canciones llenas de ironía y descargo contra todos sus detractores así como también contra sus más acérrimos fanáticos, desilusionados por el giro que tomó la carrera del ídolo.

En este disco, y como apertura de la obra, aparece Like A Rolling Stone, a mi gusto la mejor canción de la historia. Poesía de la que sólo Dylan tiene la capacidad de construir. Increíble canción versionada incluso por los Stones y Hendrix.

Un álbum que no puede faltar en ninguna colección, sin dudas el mejor del querido Roberto.

3-Paul McCartney & Wings - Band On The Run (1973)
Tres Conejos tocando el tambor…

Otro discazo. En un principio pudo haberse sospechado de un fracaso prematuro; la banda se desmembró y quedaron ellos tres: Paul, Linda y Denny. El panorama no era prometedor. Por esas cosas de la vida quisieron irse a grabar a Nigeria. Ni pensaron que en el viaje iban a ser robados e iban a perder gran parte de las cintas maestras. La cosa se complicó un poco más todavía. Pero McCartney es McCartney, una cabeza genial. Y se las arregló para hacer este hermoso disco.

En Band On The Run, el ex beatle puso todo y demostró que nunca estuvo a la sombra de John. Despliegue 100 % de genialidad musical, tanta que asusta.

La canción que abre el disco, es la que lo titula y la que se convierte en el éxito instantáneo. Y todo remite a un verso en español que Paul, cuando niño, aprendió en la escuela. Casualidad? Eran tres los conejos. No tocaron sólo el tambor y todos fuimos testigos de ello.

4- John Lennon - Imagine (1971)
Podrán decir que soy un soñador, pero no soy el único…

Gran disco de la otra genialidad beatle. Primer disco oficial en solitario y en el que se siente un Acá estoy yo, John Lennon.

Una de las canciones más lindas e himno de todos los tiempos titula y abre el disco y deja al desnudo a ese John que siempre luchó y defendió aquello en lo que él creía, la paz. Y ni así cayó en el cliche, porque la genuinidad se nota a kilómetros. Paz, amor, y denuncia. Hay para Yoko, hay para Paul, hay para la política, hay para todos. Lennon, sí señor. Y todo en un envase musical de contenido delicioso.

Algo que le da otro empujón más al disco: el fino aporte de George en las guitarritas. Con producción del loco de Phil Spector (cuando todavía no estaba loco). Disco que cambió la historia y que nos deja tremendo recuerdo del pasaje de John por esta vida. Amor.

5- George Harrison - All Things Must Pass (1970)
My sweet, sweet lord…

El beatle callado les tapó la boca a todos. Discazo, discazo con todas las letras. Y encima triple. El muchacho se lució y demostró que él también era un genio. Un disco espiritual y profundo que aún así da lugar al rock. Todo puede convivir y acá se nota.

El laburo de George es de lo más fino y tiene ese toquecito que nos vuelve locos, el toquecito que él le imprime a la guitarra. Por ahí anduvieron también los queridos Ringo, Clapton, Preston, Voorman y hasta Mal Evans. Y Dylan también, con el aporte en dos de los veintitrés temas del álbum. El mejor disco del hombre, que en la versión remasterizada de 2001 se dio el gusto de tocar junto a su hijo en una versión aggiornada de My Sweet Lord. Hare Krishna.

6- Rolling Stones - Exile On Main St. (1972)
Pensé que querías mi dinero, pero me robaste el alma…

Alguien dijo o supuso que el rock tiene que ser desorden y quilombo? No entendieron nada. O nunca escucharon este disco de los Stones. Qué se puede decir? Los tipos siempre tuvieron lo suyo y, rivalidad beatle aparte, en este disco la rompen. Jagger y Richards también son dos músicos de antología y que con el tiempo todo haya degenerado hasta llegar al pseudo-estilo rolinga (así, sin doble “ll”) da pena. Me la sigo jugando por que muchos de estos denominados “rolingas” nunca escucharon un disco entero de sus “ídolos”. Los Stones no se resumen a un pasito ni mucho menos a Satisfaction. Esta es la prueba más concreta.

7- The Beach Boys - Pet Sounds (1966)
Sólo Dios sabe…

Cómo hacían? No sería genial cantar como cantaban estos muchachos? Uf. Sin palabras. De qué planeta eran? Más allá de los intrumentos, de las letras, acá las protagonistas son las voces. Lo digo de vuelta, pero en forma de afirmación: cómo cantaban estos tipos! Dios mío. Armonía de manual. Incluso hay versiones del disco con las voces a capella. Piel de gallina y puro disfrute.

Brian Wilson, otro genio contemporáneo.

Otro datito, cuando a McCartney lo consultaron respecto de la inspiración para Sgt. Peppers dijo que ellos (The Beatles) sólo querían hacer algo parecido a Pet Sounds. Misión cumplida y superada. Y aún así Pet Sounds es uno de los mejores discos de la historia.

8- Pescado Rabioso - Artaud (1973)
Al flaco dale las gracias…

No piensen mal de mí. Lo sé, acá también hubo cosas geniales.

Formalidades aparte, este disco es del flaco Spinetta. Disco que nos deprime a los músicos y escritores frustrados. Esto es poesía. Desde el mismo título del disco. Poesía, fineza musical, y la voz del flaco. Cóctel irresistible. Imposible de imitar.

Sobre el hermetismo de la lírica no hay mucho que decir. Es sólo sentarse, agarrar unos buenos auriculares y abandonarse a la magia y a la delicadeza.

9- The Strokes - Is This It (2001)
Difícil de explicar…

Ya más acá en el tiempo traigo esta joyita de The Strokes. Los pibes debutan con tremendo disquito. Casablancas poeta moderno y urbano que baja a la tierra y habla de todo. Guitarras que dan placer, el bajo que marca muy bien su territorio y una bateria de la que muchos estarían más que orgullosos. Hoy más entraditos en años siguen haciendo lo suyo, con una que otra vuelta de tuerca, pero lo siguen haciendo bien. Es muy alentador saber que se cuenta con esta calidad de artistas. No todo está perdido.

10- Arctic Monkeys - Whatever People Say I Am That’s What I'm Not (2006)
Un cierto romance…

Estos pibes, que aparecieron muy pibes, dislocaron más de una mandíbula con el debut. Acá aparece el otro poeta moderno y urbano, Alex Turner. Que crece a pasos agigantados y que nos da confianza, a los temerosos, de que todavía queda mucho rock guitarrero por delante. Promesa cumplida y por cumplir, Arctic Monkeys es -a mi gusto- la mejor banda del momento y con mucho margen de diferencia respecto del resto.


Licencia de Creative Commons
This obra by Nikolai is licensed under a Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported License.

martes, 17 de enero de 2012

Sueño de una mañana de verano

Hay dos tipos de personas: las normales y las que se ponen a pasar la aspiradora a las 7 de la mañana mientras vos dormís (dormías) plácidamente.

Hoy descubrí que mi padre forma parte de ese segundo y selecto grupo.


Licencia de Creative Commons
This obra by Nikolai is licensed under a Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported License.

martes, 3 de enero de 2012

Cantautoreando por un sueño

Me he decidido a perseguir mi sueño(¿?). Ser músico. Oh yeah...

No, en serio. Ahora sí.

Mi meta este verano -estáción en la que el tiempo al pedo abunda- es poner a prueba mis capacidades artísticas/musicales y ver si realmente soy capaz de hacer música. Música propia.

Basta de versionar a mis ídolos, solo, en mi habitación. Estoy dispuesto a sumergirme en las profundidades de mi ser y ver qué hay y qué puedo tomar para darle vida a algo que sea estrictamente mío.

O sea que, en vez de rascarme la pancita, me pongo como objetivo veraniego: escribir y componer. Para qué? Para ver si puedo. Y en caso de poder, frustrarme y decir: "Por qué no me di cuenta de que quería ser músico cuando era más chico???". Agarrar y decirles a mis viejos: "Che... voy a dejar la universidad para dedicarme a la música". Salir a la calle y vivir la cruel vida del artista -porque obviamente mis viejos me echan de casa, voleo en el trasero mediante-. Y así caminar el camino, de a poco, hasta llegar al éxito, editar millones de discos, ser más prolífico que Bob Dylan, romper más esquemas que los Beatles, venderle los derechos de mi vida a Hollywood para que Scorcese haga una biopic sobre mi rockanrollera vida, etcéteras, etcéteras, etcéteras.

En fin, en resumidas líneas ese es el plan de acá a marzo. Aunque también debería mechar un poco con los apuntes que tengo que leer para rendir en febrero.

Ya que no me voy a ir a ningún lado quiero aprovechar cada segundo. Veremos qué sale.

Los mantendré al tanto.

Cambio y fuera (*).

Licencia de Creative Commons
This obra by Nikolai is licensed under a Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported License.

martes, 15 de noviembre de 2011

De caras y caretas (y gente estúpida)

Cómo intentar denunciar al caretaje, que se come todo a su paso, y no quedar como un careta más que se la da de intelectual?

Es lo más difícil del mundo y me rompo la cabeza todos los días pensándolo.

Si hago una relectura simplista de Adorno y Horkheimer puedo darles toda la razón y decirles: estamos cagados, la gente es cada vez más pelotuda. De todos modos, a los ojos de la crítica frankfurtiana seguramente yo califico como un pelotudo más, un consumista.

Puedo llegar a admitir parte de eso. Porque en esta sociedad nadie safa de convertirse en un idiota o al menos comportarse como tal en algún momento de su vida.
La pelotudez de la gente está a la vista. Abramos FaKebook. La gente es feliz. La gente es profunda. La gente es… idiota. Basta. No pesa la careta?

Y peores son los Mesías. Los falsos hippies, los falsos artistas. Basta. Van arruinando todo con cada letra que escriben en un muro. Dejen de posar. No tienen nada para decir. Sólo reproducen y quieren ganarse la admiración del resto de los idiotas que idolatran lo que venga.

Todo está tan forzado. Es increíble como soportan el peso de estar actuando todo el tiempo. No son artistas, no son creativos. Sólo les importa ser cool y que la gente les diga “Wow, sos re artista”. Yo les digo “Son unos pelotudos”. Y digo todo esto a riesgo, bien sabido, de quedar como el que se quiere hacer el renegado (Lorenzo Lamas -platillos por favor-); el que quiere nadar contra la corriente; el que se quiere hacer el crítico, el intelectual; el resentido por no ser popular?; en fin, el cool?

Basta.

PD: ahora cuelgo esto en FaKebook. Ojalá alguien lo lea y recapacite un poco. O en su defecto, se sienta como un idiota.

lunes, 26 de septiembre de 2011

See you in hell you little punks!

Hoy, anoche o como sea dormí muy mal. Se combinaron varios elementos que nunca dan un resultado feliz. 

Ante todo, esta última semana me encuentro bastante nervioso e irascible a causa de un t.p. (con entrega este jueves) que no me deja vivir tranquilo. La realización de este trabajo en cuestión requiere de la lectura de toneladas de bibliografía que aun hoy, lunes, ni sueño con terminar. En fin, enuncio el factor número uno: los nervios.

Punto dos, relacionado directamente con el punto anterior: de tanto leer se me irritan los ojos y no puedo evitar frotármelos, lo que resulta en una irritación aun peor.

Punto tres: por alguna extraña razón anoche (u hoy) hizo 18 grados de temperatura. Eso, en mi termómetro, es mucho. O sea que me daba vueltas de acá para allá porque tenía mucho calor.

Y el elemento final, la (con acentito francés) Pièce de resístanse, el gran detonante: los mosquitos. Pero no digo “los mosquitos” como quien dice “uno, dos, tres mosquitos”. Digo “los mosquitos” como si dijese “la freakin’ convención anual de mosquitos”, que se dio cita en mi habitación para discutir la agenda nacional y en la que yo venía siendo como una especie de catering para los concurrentes.

Completemos la ecuación:

           Nervios + Ojos irritados + Calor + Los mosquitos = Nico listo para matar a alguien y salir en algún episodio de Criminal Minds.

Todo eso, al cuadrado.

Entre que me quería arrancar los ojos, estaba nervioso, tenía calor, y los mosquitos que me picaban en los brazos y en los dedos, no podía ni pensar en dormir. 

Pero todo hombre tiene sus límites y a las 04:10 yo encontré el mío. Se acabó la joda.

Con toda la determinación me levanté, prendí la luz, y como si fuese Kevin Bacon en esa película que nunca me acuerdo el nombre -esa en la que se rapa y hace percha a todos los que le mataron al hijo- me preparé para terminar con cuanto chupasangre se me pusiese en frente. 

Me sorprendí con la cantidad, eran más de los que hubiese esperado. Pero nada de eso iba a doblegar mi sed de venganza.

La verdad es que me lucí y desplegué todo un arsenal de técnicas destructivas. El clásico “palmeo” o “cachetazo” contra la pared, el letal -y no menos efectivo- “cachetazo a dos manos”, el tan querido y recordado “aplauso”, el vanguardista “lanzamiento del buzo al techo”, y hasta lo que di en llamar “La gran Milinkovic” o mejor conocido como “El remate voleybolero”.

En cuestión de minutos pasé a mejor vida a aproximadamente 15 mosquitos. Fue mi Everest (…).

Victorioso, me fui a la cocina. Ensayé una rápida enjuagada de boca y me coroné campeón con un vaso de Pesi.

Volví a la cama, me deshice de varios quilos de frazadas, y me tiré a “seguir” durmiendo.

Y colorín colorado… Etc., etc., etc.

Moraleja:
               
                Cuando me enojo soy como Hulk. Así que… no me jodan. O piénsenlo 2 veces. Do not mess with me. I'm a badass!
                Ya está saliendo la ley nueva: "El joder a Nico a las 4 am es perjudicial para la salud".

Otras especificaciones:

                Ya están disponibles los derechos para la realización de la película. Yo había pensado en algo así como: “Mosquinator: Destrucción Total. Basada en una historia real”. Creo que Emilio Disi da justo para hacer de mí, pero igual todo esto es una idea inicial. Todo se discute. Incluso había pensado en darle una oportunidad a Marley. Se va viendo.

Inversores? Productores? Cineastas?

Mandenmé un mail y arreglamos.


Licencia de Creative Commons
This obra by Nikolai is licensed under a Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported License.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Refrán

“Al que madruga… Oak le da un charmander.

Y a los boludos que se quedan dormidos les cabe un Pikachu.”


Ash: - Che… y es poderoso éste?
Oak: - Y... mirá… es amarillo y es buena onda…


Licencia de Creative Commons
This obra by Nikolai is licensed under a Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported License.

martes, 20 de septiembre de 2011

El plan

Quiero ser el monstruo de la década.
Quiero ser totalmente incontrolable.
Ser la mismísima destrucción.

Godzilla moderno, que no deja ciudad en pie.

Los rascacielos sufrirán en mi presencia.
Fluiré en el caos.
Tiraré todo abajo y levantaré un nuevo reino.

Así va a ser mucho mejor.
La gente por fin me va a entender.

Y si no… empezaré de vuelta.


Licencia de Creative Commons
This obra by Nikolai is licensed under a Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported License.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Con dulce de leche


Nada peor que ser una línea recta. Pero eso, sin embargo, no justifica embarcarse en el polo opuesto.

Si hay algo que me da escozor es la gente inconsistente; práctica e ideológicamente. No digo que un cambio en la forma de ver las cosas no venga bien de tanto en tanto; la monotonía, por naturaleza, es un garrón. Y que quede claro (me lavo bien las manos) que ni por asomo afirmo ser el rey de la coherencia, porque nadie –absolutamente nadie- resiste un archivo.

Actuar siempre según lo que uno dice a veces se vuelve insostenible y está permitido panquequear de vez en cuando. Pero tampoco da abusarse. Mucha gente se llena la boca hablando de tal o cual cuestión para, al otro día, sentarse en la vereda del frente y defender -a diestra y siniestra- los valores que (hasta no hacía tanto) detestaba y combatía fervientemente.

Es como, de repente… PUM! Barrilete (barrilete cósmico). Se unen a lo que solían definir como “el lado oscuro de la fuerza”. Y uno, que creía saber que tal persona luchaba por una causa x, ve a este susodicho sujeto (hombre o mujer) y piensa: “Momentito, momentito… Cómo es esto?”

No digo que hay que ser una persona 2+2=4. Pero un poquitito de coherencia con uno mismo no hace mal. Que la inconsistencia no sea tu única práctica consistente. O criticá en voz baja, así mañana no quedás mal a los ojos de los que -como yo- opinamos porque el espacio en blogger es gratis (y lo seguirá siendo -GUIÑO GUIÑO* Facebook-).

Gente panqueque. Cada vez hay más.

(Y la relación dulce de leche-gente no es alentadora. Ponete las pilas Serenísima!).


Licencia de Creative Commons
This obra by Nikolai is licensed under a Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported License.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Cuatro

ADVERTENCIA: el siguiente post es amor puro. 

A esta altura de mi vida me permito decir que, casi 100% seguro, la música es lo que más amo en el mundo. No se me ocurre nada que pueda disputarle o incluso pedirle compartir su posición privilegiada. Y ahí dentro, ahí adentro de esa cosa que tanto amo, están ellos: The Beatles.

Podría escribir tantas palabras, tantas oraciones con y sin sentido. Tantas que me gastaría los caracteres que Blogger me ha destinado a mí y a otros bloggers. Pero incluso así no llegaría a decir ni la mitad de lo que se puede decir de ellos, no diría nada. Porque acá sólo hay posibilidad para los extremos. Para uno solo. Cuando algo es la totalidad, nada que uno pueda decir va a significar algo.

Hay días en los que me ilusiono e ingenuamente creo finalmente haberlos entendido, haber entendido todo. Pero no. Casi automáticamente vuelvo a la realidad, al primer casillero, después de haberme sentido superhumano. Y me decido por la opción más fácil, putearlos.

Entre desconcertado, maravillado, casi drogado o, más específicamente, extasiado, me inclino por putearlos. Irrespetuarlos. No queda otra. O sí, agradecerles por ser lo que son -que vamos, fueron, siguen siendo y serán (más allá de todo cliché)-.

Agradecerles por ser cuatro y dejar que surja esa pregunta boluda e insensata acerca de cuál es el mejor. ¿Importa? Me parece que no, pero admito que a veces participo de esa irreverente comparación, pero puedo despertarme a tiempo y darme cuenta de que hay cosas que son como son y es totalmente inútil querer indagarlas y desglosarlas. El mundo ya es lo suficientemente bueno.

Agradecerles por haber jugado y dejarnos escucharlos y verlos jugar. Supongo que mucho de lo genial de ellos radica en eso. En el juego, en el fluir, en el dejarse ser.

Para mí ellos van a seguir siendo un misterio, y por eso quizás los quiera tanto. Pero no por una inclinación natural de lo humano hacia aquello que no se comprende. Es por ese carácter multiforme que tienen. Cada vez que los escucho son distintos. Cada vez escucho cosas nuevas, mejores, inentendibles, inabarcables. Cada vez que los escucho dejo de ser yo y me convierto en otra cosa. Y vuelvo a escucharlos -ya distinto-, y vuelvo a descubrirlos, y otra vez el cambio; así, en un proceso infinito. Son como algo que provoca a mi cabeza y la exasperan hasta los límites. Y desde allí mi imaginación empieza a ramificarse a velocidades fuera de lo común. Y todo producto de lo que para algunos, que no entienden nada, no es más que “una canción”.

Creo que lo dijo Charly, me acuerdo de habérselo leído a Malosetti, pero creo que lo puede decir cualquiera de nosotros, algo así como “no confies en alguien que dice que no le gustan los Beatles”.

Amen to that.

Licencia de Creative Commons
This obra by Nikolai is licensed under a Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported License.

domingo, 21 de agosto de 2011

Astronauta

“Qué querés ser cuando seas grande?”

La verdad que no recuerdo que alguna vez me lo preguntaran de chico. Seguro que sí, siempre pasa. Pero no me acuerdo de ninguna respuesta mía.

Si me lo preguntaran ahora, diría que quiero ser músico. Pero ya se me pasó el cuarto de hora. Ojalá pudiese tener otra vez 5 años y romper las bolas hasta que me compren una guitarrita y de ahí, para adelante. Esas cosas se me hacen que son así, desde chiquito. Y quizás hoy estaría haciendo otra cosa. Algo con lo que esté más a gusto. Aunque puede que no, puede que todo hubiese sido igual. Puede que hubiese terminado siendo igual de apestoso que lo que soy ahora en materia de ejecución de instrumentos. (En alguna otra ocasión compartiré algo de mi repertorio…).

Prosigo.
Me voy a poner en actitud metafísica… Esto ya se nos pasó a todos por la cabeza, y muchos pensadores lo enunciaron mejor que yo, pero: será ésta la única realidad?

O sea, tenemos tevés led, cámaras que detectan la sonrisa, vuelos a la estratosfera (marca Capicúa), relojes sumergibles (algo totalmente increíble si lo piensan un poco) y nadie me puede decir si ésta es la única realidad existente o sólo es una en un abanico infinito de posibilidades.

Pero quiero certeza. La misma que tengo cuando abro el microondas y sé que se va a prender una lucecita. No me vengan con boludeces del tipo “canal Infinito” y cosas así.

Yo quiero la verdad de la milanga, señores; que alguien me bata la posta y me diga si existe un Nicolás en algún universo paralelo que se dedica a la música -independientemente de si la pegó o no- así vuelvo más contento al fiasco de vida que tengo. Yo así no puedo más.

Así no! Carajo, mierda!

PD: A propósito de esto, y hablando en serio, Arctic Monkeys creo que sin duda es la mejor banda del momento. A algunos les caerá bien, a otros no. Pero esa, honorable jurado, es mi opinión. Ustedes dirán.

PD 2: Mi teoría "Bill Gates me tiene odio" sigue sumando argumentos; ahora desde internet explorer no puedo subir posts... Ya va a ver lo que es bueno, ya va a ver!

PD 3: Al letón que entró al blog, sabrá Dios buscando qué: Gracias por pasar (¿?).

Licencia de Creative Commons
This obra by Nikolai is licensed under a Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported License.

viernes, 5 de agosto de 2011

De profesión Cosplayer

O sea, todo bien. (Qué jodido abrir un texto con esta frase).

Está bien, te copan los dibujitos animados, comics, anime, manga, etc.

Te entiendo, a mí también me copan. Para que te des una idea: uno de mis ídolos más grandes es Goku. Tanto que en facebook (y ustedes saben cuánto odio facebook) estoy unido a un grupo que se llama "Yo también hice fuerza intentando transformarme en supersaiyajin". Ustedes dirán: "Ah, un boludazo". TOTALMENTE! Pero el caso es que del dicho al hecho hay un largo trecho. Y no lo dije yo, lo dijo... no sé quién lo dijo pero buen...

La cuestión es -y no quiero herir ninguna suceptibilidad-: Cosplayer???

Si te gusta el durazno bancate la pelusa.

Supongamos que te re cabe eso de disfrazarte como tu superhéroe favorito, perfecto, pero... ponele onda. Si vas de invitado a un programa de TV creétela un poco. No sé, estás en la tele. Hacé como que por lo menos sos re feliz haciendo lo que hacés. Un poquito de confianza. No te sientes encorbado, hablés como boludo y pongas cara de loser.

Digo todo esto porque vi a unos cuantos de estos pibes en AM y Leo Montero, como haciéndose el jodón, boludeaba a uno que medio se ofendió.

No sé, llego a la conclusión de que -al parecer- es condición sine qua non en la práctica de este hobbie adoptar una actitud ultra loser. Y no lo digo porque yo sea re vivo. Ojo, no confundamos las cosas! Lo que quiero remarcar es que se debe tener un mínimo de convicción respecto de lo que uno hace. Si vas como esperando que te tomen de boludo, es exactamente eso lo que vas a recibir.

Ahora, si me disculpan, me voy a mi cuarto a seguir practicando mi Kame Hame Ha que las fuerzas del mal no se van a derrotar solas...


Licencia de Creative Commons
This obra by Nikolai is licensed under a Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported License.

Soy

Lo que veo y lo que escucho.
Lo que toco y lo que siento.
Lo que vivo.
Lo que amo y lo que odio.
Lo que creo.
Lo que escribo y lo que leo.
Lo que canto.
Lo que río y lo que lloro.
Lo que miento.
Lo que rompo.
Lo que corro.
Lo que duermo.
Lo que sufro y lo que duelo.
Lo que caí y lo que sangré.
Lo que no soy y lo que no fui.
Lo que Beatles.
Lo que Dylan.
Lo que Borges.
Soy ella.
Soy ellas y ellos.
Soy mamá, papá, hermano y hermana.
Soy vos.
Soy lo que vos querés que sea.
Sos lo que quiero ser.
Sos lo que no conozco.
Sos capricho divino.
Soy espera.
Soy un nombre.
Soy un niño.
Soy miedo.
Soy obsesión.
Soy otro.
Soy tantos como espacio en mi cabeza haya.
Soy tantos como segundos en tu reloj.
Soy voces y palabras.
Lo que dicen y lo que grito.
Lo que guardo y lo que oculto.
Lo que cambia y lo estático.
Lo que intento ser.
Lo que pienso.
Lo que no escribo.
Lo que pasa cuando las substancias chocan.

Licencia de Creative Commons
This obra by Nikolai is licensed under a Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported License.

viernes, 29 de julio de 2011

domingo, 3 de julio de 2011

"Poné los fideos que estamos todos" o "El día que me decidí a volver"

Hoy domingo, todavía temprano para algunos -no así para mí, que ya soy un viejo de 23 años que le teme en demasía al frío y que ha olvidado el significado de la palabra joda-, me decidí a volver. Esto quiere decir que: se terminó el cuatrimestre. (Yay!). Por eso he vuelto a reclamar lo que es mío; porque a la universidad -al menos formalmente- no vuelvo hasta dentro de un mes; cosa que es mentira porque mañana tengo una última clase pero… en fin.

He vuelto y, ante todo, quiero agradecer a los que me enviaron flores aclamando el regreso y auguraron el retorno definitivo. Ustedes saben quiénes son… (Chiste… Yo me pregunto, en qué piensa una persona que dice cosas así cuando dice cosas así?).

Bueno, como les contaba. Cuatrimestre jodido. No tanto por la dificultad que pudo llegar a representarme, sino más bien por el requerimiento de tiempo (que a mí me sobra, pero convine no dedicárselo a la universidad). Me han sucedido muchas cosas copadas, algunas raras, y otras bastante normales (como era de esperar); tantas, pero tantas, que no las voy a contar porque soy re malo. Lo importante es que en cualquier momento arranco a escribir y no me para nadie eh!

Hice un poco de reflexión y creo que voy a abandonar la universidad. Es que… me quita tiempo para escribir y… vamos… ustedes lo saben, yo lo sé, mi mamá lo sabe, el tipo del remís que me tomé el otro día, la minita que me tiró onda en el bondi ayer… todos sabemos que esto es lo mío (¿?).

Otra cosa. Apenas “re-abrí el boliche” (o sea, apenas re-abrí el blog) miré las estadísticas y mis ojitos no creyeron lo que vieron. Mmmm… qué onda? Hay así como muchas visitas; creo que a la gente le agrado más cuando no escribo… Cuando hacía un post cada 3 días (mentira, nunca fue así) no entraba nadie. Ahora que dejo dos meses, esto se llena de gente? Cómo es? Alguien me explica?

No importa, la cuestión de fondo es que vuelvo. Si alguien lee este post, coméntelo así me siento “importante” (muahahaha).

Y como les digo, toda la vida fue así... “Cuchillito que no corta lo hacen cartera”.

Hace frío, me duelen mis hermosos dedos de guitarrista (¿?) -y sí, dale que vos lo pensaste; en verano me quejo del calor, en invierno me quejo del frío. Y? Algún problema? Yo no soy conformista (…)- por lo que voy a dejar de escribir. Pero no se preocupen, que dentro de poco vuelvo (y en forma de fichas).

Leanmé. Es una orden.

Do it.
Do it.
Do it.

Leanmé o mueran.

Basta, hasta yo me harto de mí mismo.

Ahí se ven!

Licencia de Creative Commons
This obra by Nikolai is licensed under a Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported License.

viernes, 15 de abril de 2011

Mañana

Mañana se conmemora el aniversario del nacimiento del pequeño Nicolás.

La historia cuenta que en una fría madrugada de otoño, allá por el año '88, el recién nacido Nicolás era recibido por sus padres con la felicidad propia de tener a su primer hijo.

Cuentan quienes saben, que poco duró ese momento de alegría. De pronto, y para sorpresa de todos, el doctor descubrió que de la espalda del niño -a la altura de la cintura- asomaba una cola similar a la de un mono.

Ah, no! Esa no es mi historia, es la de Goku... Lucky bastard...

A ver... Yo qué joraca logré en 22 años (que mañana serán 23)? Cuántas veces salvé al mundo? Mmmmm, esa vez que... no. Y la otra que... Ah, y cuando...

Mmmm... Mmmm... Miérdcoles, no logré nada importante en estos años. Qué carajo festejo entonces? Lo único que hice en tanto tiempo fue abrir un blog (que encima tengo abandonado).

Sin dudas, mañana voy a preferir haberme llamado Kakarotto, tener poderes y poder irme a dar una vuelta en nube voladora...

Kame hame ha?

Licencia de Creative Commons
This obra by Nikolai is licensed under a Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported License.

domingo, 3 de abril de 2011

PRÓXIMAMENTE

... un post.

O "La incompatibilidad entre la aplicación académica y la administración de un blog".

Aunque también podría ser "Yo, babosa...".

O "Por qué no admitir que no se me cae una idea".

Licencia de Creative Commons
This obra by Nikolai is licensed under a Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported License.

viernes, 4 de marzo de 2011

Esto no me gusta nada... nada nada

Se ve que el éxito arrollador (…) de este blog está comenzando a molestar a más de uno.

Con qué me encuentro ayer cuando entro para ver qué onda el autobús? Con que el antivirus no me dejaba escuchar la música, alegando que contenía material potencialmente peligroso; o sea, un virus. Y yo no entiendo mucho de virus…

“Bueno”, dije. “Voy a cambiar la canción. Ésto seguro le va a pasar a todo el que entre (que deben ser -hoy por hoy- millones, aunque el medidor de visitas diga lo contrario)”.

Mi idea, entonces, era eliminar la canción y poner una nueva. Para eso tenía que ir al servidor al que subo música para después ponerla acá.

Bien. Voy a entrar y… esto no me gusta, el antivirus me dice “Blablablá virus blablablá… No se puede entrar a la página”.

… Rayos… Qué está pasando acá? Me huele a gato encerrado.

Después de un tiempo pensando, y después de haber escaneado mi máquina con el antispyware, el antivirus, y el antipulgas y garrapatas, llegué a la conclusión de que alguien me quiere sabotear. Me vuelvo a sentir el Señor X. Sé demasiado…

Y estoy casi seguro que atrás de todo esto está el nerdazo de Bill Gates y José Facebook, dos que no saben lidiar con la derrota.

Por eso, a ustedes dos les digo: No les tengo miedo!

Vengan, que no voy a caer sin antes dar batalla!

Nerdddddddddddddddddddddddddds!

Mientras tanto esto va a estar para atrás… Al menos hasta que encuentre un servidor decente en el que cargar canciones… Y desde anoche estoy trabajando en eso, aunque los resultados demuestran a simple vista una incompatibilidad que resulta en el silencio del autobús. Lo lamento, el viaje de hoy va a ser aburrido…

UPDATE DE ÚLTIMO MOMENTO:

Aparentemente, se solucionó todo. Me tienen miedo, es obvio…

Aunque en realidad me cagaron con el post, ahora no tiene mucho sentido ponerlo. Pero como me tomé un tiempo para escribirlo lo cuelgo igual.

Alegría, que el bondi sigue con música!

NICO 1 - NERDS 0

Licencia de Creative Commons
This obra by Nikolai is licensed under a Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported License.

lunes, 28 de febrero de 2011

Politiks

Ya lo había dicho acá. El viejo Pablo me ayudó a salir del mundo de los MMORPG.

MMORPG… Qué diantres será esto, no? Pues, wikipedienló queridos amigos.

Aunque, para hacerla cortita, MMORPG equal to jueguitos on-line. Y yo no le jugaba a cualquiera. Le jugaba al Kingsage. Ju-e-ga-zo (aunque algunos puedan tirarme un acertado LAME!).

Sin embargo, tras todas las revelaciones post-Paul, de lo que me di cuenta realmente fue de lo mal jugador que era (MEGA LAME!). Dos veces perdí y tuve que empezar de vuelta y, del hastío que genera cualquier cosa que debe ser recomenzada desde cero, preferí dejar para siempre este mundo tan loco.

Pero nunca digas nunca. Y que acertado es este cliché con forma de sentencia popular.

Qué pasó ahora? Volví, volví a jugar. Incidí en el crimen. Pero esta vez -pssst! … sólo entre nos…- estoy jugando bastante bien.

(What a loser! Get a life!).

Antes era un muerto. Era carne de cañon; ese que no sabe jugar y sirve de alimento para los expertos. Eso era yo. Era, tiempo pasado.

Ahora estoy haciendo un buen papel. Estoy creciendo en el juego y ocupo el puesto número 44 de entre 3000 mil jugadores, aproximadamente. “Lo dejo a tu criterio”, como diría la conocida modelo que destaca por su escasa inteligencia. Las posibilidades son dos: o soy muy bueno o soy un vicioso. La respuesta es obvia…

(What a loser! Get a life!).

De todos modos, en este nuevo comienzo, me metí en las profundidades “reales” del juego. Hay todo un sistema de Alianzas (que vendrían a ser equipos) y en cada equipo hay capitanes. Es de esperar.

Yo siempre supe de esta clase de juegos, y sabía también que muchos de los que participan en ellos se lo toman con mucha seriedad. Nunca hubiese concebido ser una de estas personas que menciono. Pero resulta que sí, ahora soy uno más.

La historia es así: me hice varios amigos en esto. Uno de ellos ocupa un “importante cargo” en la alianza de la que formo parte, y me invitó a cumplir con el rol de Comandante de Batallón. Fuaaaa!! Grosso título.

Yo acepté, para ver qué onda. Ahora tengo a 10 players a mi cargo, tengo acceso a información ultra clasificada de la alianza (qué importante soy!), participo en votaciones, tengo responsabilidades, etc., etc., etc. Es casi como formar parte de una institución real, del mundo tangible (no del virtual). Y yo tengo un cargo. Quién me ha visto y quién me ve!

De aquí surge lo importante. Lo que da razón al título de este post.

Gracias a mi forma de darme a expresar por escrito (léase: forma “decente” de escribir), capacidad con la cual Dios -en su infinita gloria- me obsequió, pude ganarme el afecto y la estima de varios de los integrantes de la cúpula directiva de nuestra alianza; o sea, soy el mimado de los capos o -en su defecto- la mascota de los jefes (que no es tan buena como la primera opción).

Y esto con qué se come? No sé exactamente. Pero lo raro del asunto es que yo, Nicolás, me encuentro haciendo “política” en un mundo virtual e inexistente. El mismo Nicolás que -mediocre- en el mundo real es uno de los tantos que se desentienden e incluso hacen caso omiso de la política, en un juego se hace de aliados, compañeros, gente de confianza, y -por supuesto- detractores (muchos, pero todos la tienen adentro…).

Y vos pensarás “Qué al pedo que estás Nico!”

…

Sí, buen. Lo admito… pero un poquito nomás… tampoco la pavada…

Licencia de Creative Commons
This obra by Nikolai is licensed under a Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported License.